Kafka en la orilla "Murakami siendo tan Murakami como siempre"
En la universidad, como cualquier otro estudiante, fotocopiaba los libros para ahorrarse unos miseros pesos, y también descargaba PDF, entre ellos el de Kafka en la orilla. Ya venía leyendo a Murakami, no mucho, pero ya se estaba naciendo el gusto por sus narraciones, y este libro se pasaba de boca en boca como una de sus obras imprescindible. Así fue como comencé a leer, sin saber que los exámenes serian un infierno aquel semestre de 2017. Deje el libro a la mitad, prometiéndome volver a leerlo en algún otro momento, y llego.
El análisis, si le quieren llamar así, de Kafka en la orilla esta de sobra decir que se relaciona con mi experiencia personal al leerlo, mis propias interpretaciones, y no busca dar una respuesta correcta, solo es la expresión de como me afecta la obra. Sugiero que las siguientes palabras las consideren mas como notas mentales, donde planteo interpretaciones, conspiraciones y infinitas ideas que me pasaban mientras recorría este viaje con los protagonistas y no tanto un análisis. Los párrafos no necesariamente tienen conexión entre ellos, y no se asusten si encuentran análisis un poquito mas psicoanalítico (fueron 5 años leyendo a Freud, no es fácil sacárselo de la cabeza tan rápido). No creo que diga nada nuevo la verdad, aunque es cierto que no he leído ningún análisis de este libro, tengo la corazonada de que quienes leyeron el libro pensaron lo mismo o parecido a mi, aunque sea con otras palabras. Por ultimo, están advertidos, hay Spoilers.
Quizás haga una pequeña comparación de un TRO (test de relaciones objétales) con el cual me e familiarizado en este ultimo tiempo. La idea de ese test es mostrar una lamina, con la cual el paciente debe crear una historia. Normalmente la gente se estresa, llora, se angustia, y vive mil emociones durante ese momento. Ósea que, mostrar algo, nos genera algo, ¿sencillo y obvio, cierto? pero no a todos nos pasa lo mismo. Es como tirar una pelota de futbol contra una pared de madrea, pero si la tiras contra una pared de cemento quizás el bote no sea igual, y así con una infinidad de materiales y texturas. Pues en resumen, a cada uno le pega diferente lo que lee, aunque sea el mismo libro, pero también se coincide mucho en algunas ocasiones.
Iré comentando un poco cada "personaje" para al final dar una idea de la obra. Se me hace mas fácil de esta manera.
Kafka Tamura:
La verdad, fue un personaje que me desagrado bastante. No soportaba leer y sentir que era "victima" de su padre que lo condena, de su madre que lo deja abandonado. Ese papel de sufrido, no se por que, no me agrado, y creo que genero en mi un perjuicio con el, al punto de que me desanimaba leer los capítulos de él. Lo mas importante, es que si era victima el pobre muchacho ¿se imaginan crecer en su ambiente? ¿escaparían?
Kafka representa para mí la condena de nuestros padres, el Edipo, la culpa, y por sobre todo, la falta de algo que todos tenemos.
Cuando nacemos, no somos consientes de nosotros, con el tiempo, vamos dibujando limites. El bebe toma conciencia de su pie, de sus manos, incluso de su pecho que le da leche, por que él cree que todo eso es él, pero con el pasar del tiempo, nota que no es así, cuando llora para traer el pecho de él, no aparece ¿por que? ¿Qué le paso a esa parte de mí? sus ojos comienzan a percibir mejor, comienza a entender, que ese pecho no era de él, era de su madre, él no lo controla, el no es omnipotente como creía.
Este proceso es básico, parte del desarrollo, pero ¿imagínense un día despertar y darse de que tus manos nunca las controlaron ustedes? ¿Cómo te sentirías? ¿te quitaron una parte tuya? algo así le pasa al bebe, es la primera experiencia de que le quitaron algo. Ahora hagámoslo mas traumático. ¿Qué pasa si se da cuenta que la madre que le daba pecho se va? no solo le quitaron el pecho, también a la persona que intentaba controlar. Siendo un bebe, su mente aun esta "en blanco", y estas pequeñas experiencia, queda pintadas en el blanco lienzo de nuestra mente, y aunque pintes sobre el, siempre estará en el fondo, siempre será la base de lo que sigas pintando.
Digo esto, ya que a Kafka le pasa eso, pero de manera exagerada. No es de extrañarse, después de lo que paso. Es el vacío y la ansiedad que lo mueven. El vacío lo moviliza a buscar a su madre, mientras la aseidad lo lleva a escapar de su padre.
Me era extraño este argumento de la tragedia griega en la que se desarrolla la vida de kafka, y como se tambalea su estabilidad entre salir del nido, crecer, hacerse fuerte para enfrentar al mundo, pero no a su padre. Evitar es su forma de defenderse, como evitar acostarse con su madre y hermana, pero a la vez querer buscarla también, sabiendo que la única manera de estar con ella es cuando se acueste. En simples palabras, evita y es ambivalente.
Destaco la parte cuando Kafka se acuesta con Saeki, ya que es cuando la ambivalencia, de cierta manera se rompe, Kafka se decide, él enfrenta a su padre, lo desafía, le dice "hice lo que tu me dijiste que haría, me atrevo a hacerlo, y lo hice ¿Qué me harás ahora?" mientras encuentra a su madre, con la condición puesta en un inicio.
Kafka, el eterno joven que intenta llenar su vacío, que protege su cuerpo, pero que no se llena mas que con letras, Murakami lo convirtió en un jarro vacío, que intenta llenarse solo, pero debo decir que me gustaron mucho las reflexiones, aunque sonaran un poco cursi de vez en cuando.
Saeki:
Mi primera impresión cuando termine el libro fue "ella es Kafka de grande". en el sentido de que Kafka terminaría como ella cuando creciera, si no se hacía lo correcto. Ambos evadieron su vida por un tiempo, ambos en la adolescencia, pero Saeki ya tiene algunos años encima, por lo que evoluciono de evadir a esperar, en su caso la muerte, mientras que Kafka, solo sigue evadiendo, y comienza el proceso de esperar, ya sea en la montaña o la biblioteca.
A Saeki no le entran balas. Aguanta todo, no hay mas dolor, y solo con Kafka despierta ese dolor que tanto intento ocultar. Se me viene a la mente el momento cuando se acuestan, y no creo que sea por que comete un delito, mas bien es, como dijo Kafka, "esta recuperando el tiempo perdido" Saeki se conecta con su yo de 15 años que ve Tamura, con esa chiquilla a punto de llorar, de morir, la chiquilla que ella realmente era y que para proteger, quedo en aquella ciudad.
La ciudad:
Bien, creo que esto es lo complicado. La entrada, la salida, algo que puede ser vaciado o rellenado. Tener conciencia de estar adentro o afuera. ¿A vece me pregunto si Kafka estaba entrando a la verdadera ciudad? ¿Al mundo real?
La ciudad que plantea Murakami representa para mi el espacio perdido en el tiempo, un espacio de resistencia, donde se vive en un eterno presente, donde los soldados viven en aquel estado para siempre, donde la pequeña Saeki aun vive radiante, y donde kafka continuaría con aquella vida eterna al igual que ella si se quedara.
¿Por que no reconocía a Tamura? pensé, y creo que era obvio. Esa Saeki aun no lo conocía, aun no era destruida por la muerte de su amor, es por eso que Saeki de grande la dejo escondida a aquella niña, la protegió, ya que era la única esperanza de vida que tenía y no quería destruirla consigo, fue su forma de soportar la perdida, y aquella niña aun no perdía nada. Es ahí cuando pierde la mitad de su sombra (estoy casi seguro que lo dice, o que Nakata se lo menciona, ya que se compara con ella).
¿Tamura también dejo ahí a ese pequeño niño feliz de encontrar a su madre? o ¿se salvo de dejarlo ahí?
La ciudad escondida, la resumiría como el recipiente de recuerdos vivos. Es verdad que hablaban de que no importaban los recuerdos en ese lugar, y me imagino que es debido a ellos lo son, son la postal, la foto, el gif que se repite una y otra vez y no se desgasta, por que no hay conciencia de ello.
Este lugar, es la metáfora viva de nuestra mente, que sin saber que existe en medio de la montaña, de igual manera influye en nuestra vida, toma decisiones, se alegra de algunas cosas y nos hace llorar, es el mundo mas escondido que tenemos y que de vez en cuando, sacamos recursos de ahí para poder sobrevivir, como la pequeña Saeki feliz de ver el cuadro.
Johnnie Walker y el coronel Sanders:
Acá es donde todo se pone raro. No me saco de la cabeza que ambas personas eran la misma. Ambos tomando una forma parecida, ambos con una actitud tan explosiva, ambos con un propósito claro. ¿Cuál es la función de estos personajes? diría que ambos son los guías de las dos historias, son quienes tejen los hilos para el encuentro del otro.
Estos personajes son cortados con la misma tijera. ¿Cómo eran antes? ¿por que quieren hacer esto? pienso y por mas que lo intento, solo llego a una conclusión. Un pacto, y no con el diablo. Me imagina a Saeki hablando con alguien, pidiéndole ayuda o comprometiéndose para el futuro, y este ser aparece, intentando hacer cumplir la promesa.
Nakata:
Nakata solo fue un recipiente, el mismo lo dice, pero no estuvo vacío, tenia dentro a esta ser extraño que salió de su boca. Sigo sin entender que era, me imagino que era lo que remplazo a ese Nakata de niño (y que espero que se encuentre en esa ciudad, vivo eternamente) por lo que Nakata pierde su sombra. Lo que realmente me queda la duda es ¿Fue premeditado que justo a él le pasara eso, para que en el futuro terminara buscando la piedra? o ¿Simplemente le paso como a cualquiera, pero justo tuvo la suerte de tener lo que se requería y pasar por donde no debía? ¿Era la otra mitad de Nakata la ex pareja de la señora Saeki? creo que tengo muchas conspiraciones aun bajo la manga, pero no vale la pena darle vueltas a un libro, que no busca dar a entender, solo da para apreciar el viaje, sin cuestionarlo.
En fin, este es por lejos el mejor personaje del mundo mundial, nada mas que decir.
Oshimma y Hoshino:
Con el Oshimma me paso que se perdió del mapa. Lo encontré interesante, fuerte, culto, curioso. A diferencia de Kafka, no lo sentía como una victima que llora, mas bien era alguien que dio vuelta sus debilidades para hacer sacar algo bueno de esos. Muy intelectual y un canalizador, es quien ayuda a Saeki y a Tamura a estar con los pies en la tierra. De hecho, pienso que merece su historia propia.
En cambio, Hoshino es el segundo personaje favorito. Me sentí tan cómodo con él, solo por el hecho de que era como si fuera un lector mas, que esta fuera de la obra, que solo acompaña a Nakata, y que poco a poco comienza a hacer cosas que afectan directamente a la historia, y aunque las hace, no tiene ni idea de lo que pasa, lo cuestiona constantemente, se deja llevar simplemente. Me gusto bastante, fue fácil identificarse con él y no por que sepa manejar camiones, o también me guste el beisbol, es por que yo también pase de leer un poco extrañado este libro, a querer hacer algo por los protagonistas, los acompañaba, y terminaba interesándome y queriendo saber mas, aunque también me daba mis descansos junto a el, tomándome un café, escuchando musca clásica, y terminaba creciendo junto a Hoshino
Ideas generales:
Me da la sensación que la historia comienza mucho antes (lo se, es obvio), pero me refiero esto pensando en que la perspectiva que tenemos es la de Kafka, el protagonista, pero ni el sabe mucho de su pasado, hasta que llega el desenlace. Por eso, me deja la sensación de que Kafka siempre fue una herramienta, no fue el hijo querido, no fue importante para nadie, por que no era una persona, era mas bien un un objeto, una llave, de estos personajes sobrenaturales. Fue enviado para despertar a Saeki, al igual que Nakata fue un recipiente cargando con algo que no era él, y que estuvo en el lugar menos indicado. A lo que voy con todo esto, es que la historia no es de Tamura, mas bien es de Saeki, y es ella quien le otorga la categoría de humano, lo reconoce como persona que puede ser amado y que será el nuevo protagonista en vida. Por eso me sentía tan confundido mientras leía, por eso me dejaba llevar, por que Kafka simplemente era un peón del ser sobrenatural, que en algún momento realizo algún trato con Saeki para ayudarla a soportar el dolor, el cual Tamura lo termino pagando por ella.
Otra idea constante que me surge, es que todos son todos a la vez, o pueden ser muchos. Digamos que es como una especie de reencarnación, peor no del todo. ¿quizás Kafka era la ex pareja de Saeki? ¿Quizás la otra mitad de Nakata lo era? ¿Quizás el padre de Kafka Realmente era la pareja que murió de Saeki? Me queda rondando esta idea, pero insisto, no como rencarnación, no sabría decirlo, creo no tener palabras, pero siento que cada uno era una jarra, y que se le vertía agua de varias personas, formando nuevos seres, quizás esa es la mejor metáfora a la que puedo llegar a esta hora de la noche.
En fin, se me acaban las ideas, pero resumiere lo que pienso del libro así. La señora Saeki es la protagonista, guardo a su yo feliz en un lugar, separándola del dolor, pero el que cargo con esto fue Tamura, quien nació para eso. Su padre, un ser de otro mundo (o controlado por otro mundo) lo mueve para que salga a buscarla, le devuelva su dolor y pueda morir. Ella por su parte, vive todo este tiempo apartada de todo, tranquila, pero incompleta, creyendo que en algún momento podrá rehacer su vida, sin experimentar el dolor y lo único que consigue fue evitarlo, y morir con el. Por ultimo deja a Tamura, pidiéndole que le recuerde, liberándolo de la condena que tenia, y validándolo como persona, y no como herramienta.
Por ultimo, Murakami explora nuevamente temas que se ven en sus obras, la soledad como la falta de un ser querido, pero también la soledad consigo mismo, con la sensación de vacío, por un lado quien se quiere vaciar de las emociones negativas, y los otros que quieren llenarse con emociones positivas, pero que nadie sabe realmente si esta lleno y de que. También temas como el deseo y la prohibición, el cual es lo único consiente y fuerte que siempre tiene los personajes y que no dan espacio para comprender.
La metáfora de esa ciudad me gusto bastante. Ese mundo que existe y no a la vez, que influye en nuestras emociones, aunque no lo veamos directamente, donde llegan las cosas que perdemos, y perduran. Es como que ahora, en china, están trabajando miles de personas en condiciones malas, pero no nos afecta directamente, ni nos damos cuenta, y terminamos ocupando las cosas que elaboraron.
Por último, la forma de escribir es genial. Intercalar las historias quedo de maravillas, cada vez que leía a Tamura me aburria un poco, pero terminaba por que sabia que leería a Nakata. Los diálogos, las situaciones, la aventura tan random y original, que no da tiempo para preguntarse por que caen peces del cielo. Es muy atrapante el libro, no deja respirar en momentos.
Sobre las reflexiones, la mayoría me gustaron, pero en momentos, leer a Kafka cuando reflexionaba, me desagradaba, sentía que era con tan básico, o no se. Me imagine cuando en la escuela, en la clase de filosofía, el profesor explico la frase "pienso luego existo" y todos mis compañeros y compañeros posteaban en Facebook (si, aun se ocupaba harto en ese entonces) esa frase con tono serio, haciendo alusión a su vida y etc. o cuando veías a tu amigo posteando imágenes depresivas con frases del mismo tono como para hacerse el interesante. Simplemente en algunas ocasiones me desagradaba, quizás sea solo por el personaje, por que si lo decía Nakata, estoy seguro que lo aplaudo.
Debo admitir que el libro me decepciono un poco. Tenía mucho hype de el, y con todo lo que he leído de Murakami, no lo encontré tan sorprendente diría yo. No es que no me gustara, al contrario, mu gusto bastante, pero quizás tanto tiempo esperando terminarlo hizo que me armara una falsa ilusión de él
En fin, creo que acá mis notas sobre este libro. Me vacié por completo y creo que puedo dejar descansar en paz este libro por mucho tiempo.

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